Año: 2025
Locación: Calle San Rafael, entre Industria y Amistad, municipio Centro Habana, La Habana, Cuba
Categoría: Reuso adaptativo | Archivo documental
Colaboradores: L'atelier DEV
Fotos: Joe Abreu
Descripción:
El proyecto de recuperación del Cine Rex, antiguo cine de barrio, consiste en devolverle a Centro Habana un edificio público, desde un acercamiento sensible a sus ruinas.
La ruina es lo que va quedando para habitar, quedan pocos lugares que no sean ya, de cierto modo ruinas...
Desde un deseo negado de prosperidad, el espejismo de encontrar en un escuálido parecido al lujo parece la reivindicación de lo perdido, una paradójica tentación. Ese espejismo deja tras el telón lo realmente valioso en este contexto: La valiente expresión de quien se acepta entre ruinas y se desenvuelve sin negarlo. **Respetándose, respetándolas.
Leer más...
En el contexto cubano, marcado por la pérdida progresiva del patrimonio construido, el proyecto del Cine Rex se inicia desde la documentación como forma de acción arquitectónica. El trabajo de registro —levantamientos, escaneo tridimensional y documentación fotogramétrica— no se entiende únicamente como una etapa técnica previa al proyecto, sino como una operación crítica que fija un estado específico de la ruina en un momento determinado. Estas nubes de puntos y archivos digitales adquieren un valor autónomo como testimonio del paisaje construido en deterioro, permitiendo recorrer, estudiar y reinterpretar el entorno incluso frente a la posibilidad de su futura desaparición.
En ciudades compactas como La Habana, los cines de barrio surgieron como equipamientos insertos directamente en la trama urbana, con acceso desde la calle y una relación estrecha con la vida cotidiana. Más allá de su función específica, operaban como extensiones del espacio público en el interior de la manzana. Desde esta lectura, el Cine Rex no se concibe como un volumen autónomo, sino como una porción de ciudad: un espacio interior cuya presencia y uso inciden directamente en la dinámica urbana de Centro Habana. A partir de esta interpretación, el proyecto reimagina los dos espacios de mayor escala del edificio como una dualidad urbana: una plaza abierta y mineral que prolonga la calle hacia el interior, y un jardín más íntimo y vegetal que invita a la pausa y la contemplación. La tensión entre plaza y jardín estructura la propuesta y redefine la esencia del Rex como espacio activo de la ciudad.